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martes, 3 de agosto de 2010

Festividad de la Asunción!!

En pleno verano, a mediados de agosto, nos encontramos con una fiesta litúrgica que es dogma de fe, la Asunción de la Virgen María asunta al cielo en cuerpo y alma. La primera referencia que tenemos sobre esta fiesta es de la liturgia de la iglesia oriental, haya por el s. IV, donde se celebraba el “recuerdo a María” haciendo referencia a su Asunción, un poco después, mas concretamente dos siglos, paso a llamarse “dormición de María”.

Y fue el emperador Mauricio el que decreto esta fiesta para todo el imperio el día que actualmente se conmemora, el quince de agosto. Sobre la muerte de la Virgen María no hay datos de ningún tipo, tan solo en los relatos apócrifos sobre la Asunción de la Virgen María, siendo el más difundido y antiguo el libro de san Juan evangelista (el Teólogo).
Mientras esto data de los siglos IV y V, se profundizaría aun más en esta materia a través de san Agustín, con el tratado “Ad Interrogatav”, en el cual aceptaba la Asunción corporal de María. No fue el único, también muchos teólogos incluyendo santo tomas de Aquino se declararon a favor. Muchas fueron las peticiones que recibía el Vaticano de obispos solicitando este dogma durante varias décadas, pero se tuvo que esperar asta el papado de Pío XII.
En 1946, tras consultar al episcopado por medio de la carta Deiparae Virginis Mariae, la afirmación de que fuera declarada dogma fue casi unánime. Los motivos en los que se baso el Santo padre para definir el dogma fueron: La inmunidad de María de todo pecado, su Maternidad Divina, su Virginidad Perpetua y su participación en la obra redentora de Cristo. Finalmente con la publicación de la bula “Munificentissimus Deus” declaraba como dogma de fe católica la doctrina de la Asunción de la Virgen María, en el año 1950.

Como no podía ser de otra forma, siendo Ella madre del creador y primera cristiana, ejemplo de vida para todos nosotros, tubo Dios a bien su gloriosa Asunción al cielo, para que su cuerpo inmaculado no conociese la corrupción del sepulcro aquella que fuese sagrario de Cristo, y es que Madre no hay nada mas una, y se llama MARIA.
José Luis López Reyes.